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El fin de la Eternidad 4 febrero, 2018

Posted by franciscolozano in Literatura.
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Dieciséis años han pasado desde que cumplí mis primeros cuarenta. Eso significa también que fue hace dieciséis años que despedía, a mi manera, a mi sobrino Eduardo, un niño de nueve años cuya corta vida me obligó a reflexionar sobre la mía y la de los míos en unos términos que hasta entonces no había abordado, tal vez porque no había tenido necesidad de ello.

Eduardo sería hoy un joven que ya habría superado esos totémicos veinticinco años que suelen señalar a los estudiantes inmunes a la frustración la ruta hacia nuevas e inciertas ambiciones. Quizá tendríamos ya entre nuestras filas a ese biólogo marino que, a lomos de su prematura madurez, nos decía querer ser de mayor mientras pasaba largas horas en su habitación dibujando ballenas, orcas o feroces tiburones o dejando correr su imaginación entre las páginas ilustradas de algunos de sus libros sobre naturaleza. O quizá no, quizá sería un inquisitivo historiador o un sagaz detective o un vocacional maestro o un hábil mecánico de coches antiguos. Fuera lo que fuera tengo claro que lo habría hecho bien porque, a mi juicio, su apetito por aprender y su curiosidad innata se lo habrían permitido.

Eduardo sigue siendo una lección de vida para muchos que le conocieron, entre los que me cuento. Recordaré para siempre su valentía y su generosidad sin límites, dos valores que se hicieron grandes con él conforme su tiempo se acababa. Escribí “El fin de la Eternidad” en aquel momento de tránsito desde la vida finita a la memoria infinita. Me propuse retener entre aquellas páginas la esencia de lo que Eduardo significó para mí, y ahora, cuando vuelvo a releer ese texto, a las puertas de un nuevo aniversario de su partida, sigo pudiendo escuchar el runrún de sus incansables preguntas y sentir el empuje de su fuerza vital.

Aquí dejo, para quien quiera leerlo, el texto que dediqué a Eduardo: El fin de la Eternidad

 

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El Río de la Vida 20 septiembre, 2017

Posted by franciscolozano in Literatura.
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Martorell es un pueblo de singular orografía. Asociado de manera más ligera que meditada a una etiqueta indiscriminadamente fabril (a veces por sus propias gentes y en general por quienes lo cruzan en coche o en tren), Martorell disfruta, sin embargo, de los regalos, no siempre valorados, de una naturaleza generosa en matices y en formas. Nacido a orillas de un río, el Llobregat, y confinado durante siglos por otro, el Anoia, todo el núcleo antiguo de la Vila se extendió bordeando la falda de la sierra de l’Ataix, un macizo montañoso generoso en pinos, revestido de punzantes aliagas y pincelado con una gama de colores que van del gris de la pizarra al rojo de sus suelos arcillosos, de sus conglomerados rocosos y de sus areniscas pulidas por las aguas de tiempos prehistóricos, rocas de las que tantos rincones y edificaciones del pueblo se han beneficiado. Desde lo alto de esta montaña, mirando hacia abajo y hacia el frente, se puede apreciar la verdadera dimensión del cinturón verde que confina el núcleo antiguo de Este a Oeste, una amplia franja atestada de retales de huertos y campos de frutales que sacian su sed mayoritariamente de alguno de los dos ríos o puntualmente de algún pozo premiado por limpias aguas subterráneas. Sin movernos de allí, en dirección Norte y a pocos kilómetros, se atisba el perfil inconfundible del macizo de Montserrat emergiendo de manera extraña, caprichosa, un tanto soberbia. Girando la cabeza hacia el Este, comprobamos cómo el verde del cinturón llega a su fin en el extremo más oriental del pueblo, allí donde la sierra da sus últimos coletazos en un estrecho congosto por el que varias vías de comunicación se curvan, se superponen o simplemente flirtean en su pugna por abrirse paso hacia la urbe de Barcelona. Las aguas teñidas de rojo del Llobregat (el Rubricatus o río rojo para los romanos) abrieron este paso pacientemente, siglo tras siglo, buscando su camino hacia el mar Mediterráneo, su último y cercano destino tras ciento setenta y cinco kilómetros de lento y tortuoso discurrir por un curso explotado como pocos, agotado tras haber hecho girar, más antaño que ahora, la maquinaria de una febril industrialización.

Anoia y Llobregat se unen para hacerse uno apenas unos cientos de metros antes de que sus aguas mezcladas pasen bajo los arcos del milenario Pont del Diable, el puente entre los puentes, símbolo y referente en el imaginario colectivo de todo el pueblo. Indolente ante el paso de los siglos, bombardeado y restaurado, maltratado tanto por la historia como por la desidia, ultrajado en uno de sus extremos por los latigazos inmisericordes del cemento y del asfalto, el Pont del Diable, de paternidad romana, sorprende al visitante con la estilizada línea de sus góticos arcos. Su porte no sólo es bello sino también desafiante. Quizá a ello le ha ayudado el haber sufrido incontables embestidas de las crecidas del Llobregat y de su principal afluente, tantas como otoños puedan contabilizarse hasta que la mano del hombre se propuso regular su curso a golpe de ingeniería. Antes de que ello ocurriera, nadie que ignorara los desbordamientos estacionales de estos dos ríos podía ser llamado martorellense. Mirar las aguas embravecidas chocando entre ellas, borrachas de barro, forradas de cañas y salteadas de restos de troncos arrastrados como mondadientes, era realmente fascinante y podía llegar a ejercer una suerte de hipnosis colectiva en las mentes de los curiosos que se agolpaban en las orillas para no perderse detalle del espectáculo de una nueva inundación.

Entre esas dos corrientes fluviales de curso impredecible creció la vieja Martorell antes de expandirse hacia el Oeste y dar lugar a un nuevo y más dinámico pueblo. Pero los viejos del lugar aún retienen en su olfato el olor inconfundible del barro y las cañas y el de los animales de granja arrastrados río abajo, y en sus retinas quedó grabado el color marrón oscuro de las aguas desbordándose el vigésimo día de un mes de septiembre del año 1971, cuando Llobregat y Anoia decidieron hacer, a la vez y sin aviso previo, un impetuoso pulso al pueblo. Yo estuve allí aquel día, también mis padres y mi hermano. Como algunos vecinos más de mi barrio, en aquella ocasión no fuimos meros espectadores de la crecida sino parte de ella. Las aguas nos mostraron sus garras húmedas y con ellas nos arrebataron nuestro hogar. Pero respetaron nuestras vidas y por ello no les guardo rencor. Muchos años después evoqué el recuerdo de aquel día que cambió nuestro destino de una forma que sólo con el tiempo he podido comprender y valorar.

Aquí tenéis el relato: El Río de la Vida

Josep Carol en el meu camí (o l’alè de la Paraula) 29 mayo, 2015

Posted by franciscolozano in Literatura.
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En el nostre camí es creuen, en algun moment de la nostra vida, persones que poden arribar a influir en la nostra manera de ser o fins i tot en la direcció que prendrem en arribar a una de les cruïlles del nostre caminar.

Josep Carol, escriptor, ha estat una d’elles en la vida de qui us escriu avui. Complint-se ara 40 anys des del meu primer contacte amb ell, m’ha semblat imprescindible deixar empremta escrita del que Carol, martorellenc com jo, ha significat en el meu interès per la literatura i en la meva manera d’entendre la creació literària.

Aquí teniu l’article que he escrit, un humil homenatge personal a un gran escriptor: Josep Carol en el meu camí (o l’alè de la Paraula)

Josep Carol en mi camino (o el aliento de la Palabra) 29 mayo, 2015

Posted by franciscolozano in Literatura.
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En nuestro camino se cruzan, en algún momento de nuestra vida, personas que pueden llegar a influir en nuestra manera de ser o incluso en la dirección que tomaremos al llegar a una de las encrucijadas de nuestro caminar.

Josep Carol, escritor, ha sido una de ellas en la vida de quien os escribe hoy. Cumpliéndose ahora 40 años desde mi primer contacto con él, me ha parecido imprescindible dejar huella escrita de lo que Carol, martorellense como yo, ha significado en mi interés por la literatura y en mi forma de entender la creación literaria.

Aquí tenéis el artículo que he escrito, un humilde homenaje personal a un gran escritor: Josep Carol en mi camino (o el aliento de la Palabra)

POR LA VÍA DE LA REGENERACIÓN – Nota crítica del escritor Josep Carol 13 febrero, 2015

Posted by franciscolozano in Literatura, Política, Sociedad.
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Dice el escritor Josep Carol (Martorell, 1929) ―premio Café Gijón de novela corta en 1959 con la novela EL PARADOR, autor del éxito editorial LA RIADA, de 1966, y de varias novelas más, al tiempo que prolífico y reconocido crítico literario, presidente del jurado que fue durante más de treinta años de los Premios Vila de Martorell de poesía, uno de los más antiguos y prestigiosos del país, tanto en lengua castellana como catalana― que “sólo existe sentido común donde existe sentido comunitario. Por eso escasea tanto aquél: porque abunda muy poco este último”.

No sólo suscribo esta reflexión sino que, además, la encuentro muy apropiada para abonar el suelo en el que se asienta mi ensayo POR LA VÍA DE LA REGENERACIÓN, en el que he intentado aproximarme a la compleja problemática que acompaña a las presentes tensiones entre Catalunya y España con equidistancia, rigor y racionalidad, pero con convicción firme en unos principios que constato, con preocupación, que están soterrados por el juego político cortoplacista, por los monólogos disfrazados de diálogos con los que se está pretendiendo zanjar el problema por las partes en conflicto y por la centrifugadora emocional que se ha enseñoreado de la parte más superficial y blindada de los argumentarios contingentes que circulan, haciendo muy difícil, por no decir imposible, abrir la mente a ciertos temas de fondo en los que, con independencia del color o las simpatías de cada uno, deberíamos encontrarnos unidos.

El debate pendiente al que me refiero es social y por lo tanto es también político, pero toca la médula de lo que somos y de lo que queremos que nuestras futuras generaciones sean en su papel como ciudadanos, individual y comunitariamente. Cargamos ―tanto como presumimos― con una cultura y unos modos de hacer que nos han definido como sociedad y como nación ―como cada una de las naciones que han sumado hasta llegar a lo que ahora somos― y es tiempo de pensar qué cosas habría que revisar y cómo abordar tal empresa. Lúcida y acerada es la puya con que Carol nos retrataba hace ya cuatro décadas, cuando sentenciaba que “los españoles somos formidables cuando no actuamos como españoles”, y sabia su afirmación de que “sólo llegan a ser hombres o mujeres integrales los que son hombres o mujeres íntegros”, un pensamiento que se ajusta, para mi satisfacción, con las tesis que mi ensayo ha querido defender.

Es un privilegio contar hoy con una NOTA DE CRÍTICA LITERARIA que Josep Carol ha hecho de mi ensayo POR LA VÍA DE LA REGENERACIÓN y que os invito humildemente a leer.

En castellano / En catalán

Por la Via de la Regeneración 5 octubre, 2014

Posted by franciscolozano in Literatura, Política, Sociedad.
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Este mes de septiembre ha salido a la luz mi ensayo Por la Via de la Regeneración.  Quiero destacar que este libro no es un tratado sobre la regeneración política, económica o social de nuestro país, no contiene ninguna fórmula mágica para lograrla ni pretende dar lecciones a nadie en esta materia. A lo que sí aspira, con humildad, es a poner el concepto ‘regeneración’ en el centro de la reflexión del lector acerca de los tiempos que nos está tocando vivir con respecto al mal llamado ‘problema catalán’. En mi opinión, no es casual la coincidencia entre la deriva institucional y económica de España y el reciente agravamiento del conflicto político e institucional ―que podría transmutarse en conflicto social― con Catalunya. Pienso que la primera ha actuado como combustible de dicho conflicto y por ello me temo que si desligamos ambos procesos será imposible lograr una solución que sea aceptable para todas las partes.

En las fechas en las que escribo estas notas el choque institucional entre el gobierno central y el catalán -y con él el bloque de partidos soberanistas que lo apoyan- ha llegado a un punto álgido y es difícil saber por qué caminos va a discurrir en el corto plazo. Hay un enconamiento de posturas por ambos lados en un debate plagado de trampas dialécticas en las que es muy fácil caer. Tenemos frente a nosotros dos visiones profundamente diferentes del momento actual y de su evolución futura, visiones que no sólo chocan entre sí sino que, ambas dos, se han fortificado frente a cualquier discurso alternativo. Una guerra dialéctica que se ha adueñado sin remedio del debate político y social dentro y fuera de Catalunya y siempre con el foco puesto en Catalunya. ‘Ley’ frente a ‘libertad de elegir’. ‘Constitución’ frente a ‘democracia auténtica’. ‘Suspensión de la autonomía catalana’ frente a ‘desobediencia civil y declaración unilateral de independencia’. ‘Inmovilismo’ frente a ‘ruptura’. ‘Involución’ frente a ‘evolución’. ‘Decepción’ frente a ‘ilusión’. ‘Unidad a toda costa’ frente a ‘separación a toda costa’. ‘Invierno’ frente a ‘primavera’. No hay términos medios.

Por la Vía de la Regeneración pretende compartir, con quiera leerlo, un punto de vista diferente del que las dos mayorías dominantes ―a las que me he estado refiriendo de manera quizá algo genérica pero fácil de identificar― han defendido a la hora de explicar lo que está pasando. Hay grandes pactos a organizar para el corto plazo pero requieren liderazgos generosos y con altura de miras, alejados del cálculo político cortoplazista en el que habitualmente se han movido. Ahora ya no vale y en mi libro explico por qué es así y qué se podría hacer. Pero lo más importante que hay que abordar, y a la vez lo más difícil pero también ilusionante, es el medio y el largo plazo. El pacto por la Vía de la Regeneración difícilmente podrá llegar hasta nuestras instituciones si no empieza por la propia sociedad. Ahora todas las voces se alzan airadas para criticar agriamente a nuestros políticos, sean del signo que sean, por lo mal que lo han hecho, sin atinar a ver que aquéllos no son sino el espejo en que se reflejan nuestros defectos como sociedad. No son una casta aislada de nosotros, son ‘nosotros’. Si algunos de ellos caen en la corrupción es porque la consentimos en nuestro día a día, si no hacen lo que prometen durante sus campañas de captación de votos es porque saben que no les pasamos factura electoral, si priorizan sus intereses privados —y se incluyen aquí los de partido— es porque así lo solemos hacer en la calle, un lugar en donde, por regla general, ha campado a sus anchas el principio del individualismo, del enriquecimiento rápido, la satisfacción inmediata de las necesidades y la cultura del no-sacrificio. Poner los cimientos de una sociedad y una economía del bien común es el proyecto más exigente y rentable que nuestra sociedad se debe plantear desde ahora. En mi ensayo encontraréis las claves de este enfoque. Os invito a leer mi ensayo y a compartir vuestras opiniones y críticas.

Os adjunto la nota de prensa remitida por la editorial Círculo Rojo a medios escritos y on-line. La encontraréis en castellano y en catalán.

Nota de Prensa (castellano) – Por la Via de la Regeneración

Nota de Premsa (català) – Por la Via de la Regeneración